Sistema Fiscal

Impuestos que gravan la Renta Agropecuaria.
En Uruguay se halla vigente el I.R.A.E. (Impuesto a la Renta de la Actividad Empresarial) que grava la renta real obtenida por el titular de la explotación agropecuaria. Este régimen es de carácter optativo por debajo de determinado nivel de ingresos y obligatorio por encima de él. Esta circunstancia, se explica por la coexistencia del I.R.A.E. con otro impuesto: el IM.E.B.A. (Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios). Este último grava la venta de la producción agropecuaria en la ultima etapa de su comercialización (cuando ésta pasa del sector primario a los sectores secundario y terciario (Industria y Comercio))) con diferentes tasas según los diferentes productos de que se trate.
Si el productor opta en su caso por tributar Imeba todas las retenciones que se le efectúen en la etapa final de comercializacion tendran carácter definitivo. No tiene ninguna otra obligación.
Si el productor tributa I.R.A.E. por opcion o por obligacion, todos los pagos (retenciones) efectuados durante el ejercicio por concepto de IM.E.B.A. son considerados anticipos a cuenta del I.R.A.E. En caso que los mismos superen a este último, opera una devolución del excedente, con cuyo producido el productor puede cancelar otras obligaciones tributarias e incluso aportes a la seguridad social. Asimismo en el caso de tributar I.R.A.E., el productor se ve beneficiado con la devolución del I.V.A. (Impuesto al Valor Agregado)incluido en las adquisiciones de bienes y servicios y gastos afectados a la explotación agropecuaria. La devolución del “I.V.A. agropecuario” (como se denomina) también puede ser imputada a otros impuestos o a la seguridad social o solicitar certificados de libre disposición.
Con respecto a la opción, cabe señalar que la misma es de carácter definitivo, esto es : una vez que se opta por quedar incluido en el I.R.A.E. no puede el productor, al ejercicio siguiente, retractarse de dicha opción. Si lo puede hacer pasado determinado numero de ejercicios.
Nos detendremos seguidamente en algunos de los aspectos de mayor relevancia del I.R.A.E.
Para liquidar el impuesto es necesaria una mayor infraestructura administrativa ya que la renta gravada se determina en función de ingresos y gastos documentados, lo que supone, una por lo menos minima organización contable.
El impuesto grava, básicamente, la ganancia neta de las explotaciones, o sea, la diferencia entre  la ganancia bruta y los gastos de explotación. Las ganancias por la venta de campos y sus mejoras  está gravada según la nueva ley de Reforma Tributaria No. 18083 asi como los ingresos por arrendamientos.

En la agricultura, la ganancia bruta resulta de deducir a las ventas efectuadas en el ejercicio el costo de las mismas, independientemente de que se hayan cobrado.
En la ganadería, la ganancia bruta está determinada por las ventas y las compras de ganado efectuadas en el ejercicio al costo de las mismas, independientemente de que se hayan cobrado, más la variación entre el stock inicial y el final del ejercicio.
El contribuyente tiene obligación de facturar todas las ventas de productos agropecuarios: ganado, cereales, cueros, lana, cerdas, etc.
Una venta se considera realizada cuando el producto está entregado o el servicio prestado. Asimismo, tiene obligación el contribuyente de documentar sus costos y gastos para que éstos puedan ser deducidos. A vía de ejemplo:
– Costo directo de ventas
– Sueldos y jornales
– Insumos
– Servicios
– Gastos de administración.
– Todo otro gasto que sea necesario para obtener o conservar la renta gravada.
Es de destacar que erogaciones que técnicamente constituyen inversiones, son enteramente deducibles como gastos del ejercicio, tal es el caso de aguadas, praderas, forestación, etc.
También son deducibles las Amortizaciones del Activo Fijo y la retribución ficta del dueño o socio de sociedades personales.
Finalmente, cabe señalar que el ejercicio económico para el agro va desde el 1º de Julio al 30 de Junio de cada año.
Impuestos que gravan la Tenencia de Tierras.
A) Contribución Inmobiliaria 
Este impuesto grava la propiedad de la tierra. El monto impuesto es el valor real de la tierra, establecido por las oficinas competentes y que tiende, según los preceptos legales, a identificarse con el del mercado.
La Dirección Nacional de Catastro fija cada 3 años el valor real medio del país que se ajusta a nivel de cada predio concreto según el índice CO.N.E.A.T. respectivo del mismo, conforme a su proximidad a vías de comunicación (carreteras nacionales) o centros poblados (menos de 20 kms.).
B) Impuesto al Patrimonio
Las explotaciones agropecuarias estan expresamente exoneradas de este impuesto con la sola excepcion de las sociedades anonimas por acciones al portador que si estan gravadas.
Salvo excepciones la propiedad de la tierra por sociedades anonimas queda restringida a aquellas cuyo capital social esta representado por acciones nominativas.

Impuestos que gravan la venta de tierras y productos agropecuarios.
A) Impuestos a las Transmisiones Patrimoniales
Este impuesto grava – entre otras hipótesis – las enajenaciones de bienes inmuebles, de los derechos de usufructo, uso y habitación, así como las promesas de enajenación de los bienes antes referidos. Cuando existe promesa, resulta gravada ésta y la posterior escritura está exenta. El impuesto grava a ambas partes contratantes, de acuerdo con las siguientes alícuotas: enajenantes 2%, adquirientes 2% (para los actos jurídicos gratuitos, la alícuota es del 4% a cargo del beneficiario).
El monto impuesto está constituido para actos relativos a inmuebles, por el valor real fijado por la Dirección Nacional de Catastro y Administración de Inmuebles del Estado, en el momento que se configure el hecho gravado.
B) Impuesto Municipal a la transacción de semovientes.
Grava la venta de semovientes con un 1%. Lo recaudan las respectivas intendencias municipales.
C) El  I.M.E.B.A.
Este tributo grava la venta de bienes agropecuarios cuando ella se realiza de la etapa primaria a la secundaria. Ya nos referimos a él anteriormente y tal como vimos tiene la peculiaridad de poder ser considerado como pago a cuenta de otro impuesto (el I.R.A.E.). Consta de una tasa principal y dos adicionales: las adicionales son siempre tributos definitivos y por lo tanto no puede, en ningún caso, ser exigida su devolución por parte del productor. Las tasas adicionales son del 2 0/00 para el MEVIR(Movimiento para la erradicación de la vivienda insalubre rural) y del 4 0/00 para el INIA 
(Instituto de investigaciones agronómicas). Las tasas principales (sujetas a posible devolución) son las siguientes.

Productos
Porcentaje

Lanas y cueros ovinos y bovinos

2.5%

Ganado bovino y ovino

2.0%

Ganado suino

1.5%

Cereales oleaginosos

0.10%

Leche

1.10%

Productos derivados de la avicultura

1.5%

Productos derivados de la apicultura

1.5%

Productos derivados de la cunicultura

1.5%

Flores y semillas

1.5%

Productos hortícolas y frutícolas

0.10%

Productos citrícolas

0.80%

Productos derivados de la ranicultura
Ñamdu, nutrias y similares

1.50%

Productos de origen forestal

0%

Restantes productos agropecuarios

1.5%

Aportes a la Seguridad Social.
Las empresas agropecuarias son agentes de retención de los aportes a la seguridad social correspondientes a la parte trabajadora.
Las tasas son:
15% Montepío Jubilatorio
4.5% Seguros sociales por enfermedad cuando no tiene hijos a cargo o 6 % si tiene hijos a cargo.
A estos aportes debe adicionarse una retencion para el Fondo de Reconversión laboral del 0.025%
Los Aportes patronales se calculan sobre el número de hectáreas CONEAT multiplicados por el salario mínimo nacional y con una única tasa del 1.5 0/00.
Existe también un aporte de carácter patronal para el MEVIR de escasa entidad

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